miércoles, 17 de febrero de 2010

Tres días...


Y si el ser humano tuviera 3 días de vida? que pasaría, que haríais, que no harías... de verdad lograriais ser felices durante esos 3 días? y si ni siquiera el ser humano, teniendo un espacio tan corto de vida y a la vez tan largo, lograra encontrar sentido a su vida? Porque, de verdad que lo que no tiene sentido ninguno es el tipo de vida que se lleva, amigos que van y vienen, relaciones, familia, política... trabajar para malvivir y desear, soñar y poneros tristes por lo que no teneis.

Imaginemos como serían esos 3 días...

Me despierto entre los maravillosos brazos de mi madre, durante unas horas mis padres me miran babeando, dándome toda su energía, toda su vida, las lágrimas de alegría y miedo recorren sus rostros porque saben que en unas horas tendré que estar preparado para afrontar la vida, saben que mi genética me dará la suficiente destreza como para afrontar una vida intensa, unas horas magníficas que comparto con ellos, donde me enseñan como encontrar mis sentimientos, desarrollar mis sentidos, florecer mis habilidades. Llevo impregnado en mi ADN toda la expriencia de la humanidad, soy una perfecta criatura con una estructura mental y física extraordinaria, una máquina engrasada, un superordenador al que le han pulsado el botón del ON.

Cuando llego a la adolescencia han pasado unas 6 horas y ahora tengo que compartir mi vida con otros especímenes humanos, todos ellos máquinas perfectas, compartimos juegos, risas, miradas, experiencias de adoslescentes que nos marcan durante el resto de nuestra vida. Me enamoro de la vida, de las personas, cierro los ojos y pienso que estoy en el lugar más maravilloso del mundo, y cuando los abro, un mágnifico atardecer me inunda, una luz roja intensa me baña el rostro, miro a mi lado y hay una hembra con unos deliciosos ojos color miel que me mira con dulzura... me despierto abrazado a ella, acaricio su rostro con una dulzura infinita, se despierta y me ofrece la mejor de sus sonrisas, nos abrazamos y nos alimentamos mutuamente, sabemos que nos espera un intenso día. Salimos a la calle donde nos relacionamos con otros humanos, unos interesados en las artes van voluntariamente a participar en la creación de música, pintura, escritura...

Otros prefieren colaborar en la agricultura, recolección, ganadería, vivir la naturaleza...

Otros simplemente debaten en plena calle sobre el sentido de la vida.

Al final del día grupos de personas disfrutan de sus alimentos, muestran sus logros personales, algunos buscan sus amores de adolescentes y se abrazan, se miran con ojos arrebatados y terminan yaciendo abrazados.

Durante la última hora de vida, las personas cierran los ojos y sueñan lo vivido, rememoran sus experiencias y se sienten felices por haber entregado lo mejor de ellos y haber vivido plenamente.

¿no deberías de sentiros agradecidos por vivir?

Un karkiano agradecido....