sábado, 22 de enero de 2011

Apocalipsis



Rocambolesca insensatez la nuestra, incomprensible evolución enrocada en la avaricia suicida del melodrama. Rotos los instintos y súbitos los sentidos, entramos en la dinámica de la vida asesina. Apoplejía de la mente, invisible sensación que perturba nuestros sueños más profundos, alma en pena, flores estomacales... Solo queda esperar el final.

Adormecidos, en una duermevela insensata en los abismos de morfeo, deseamos vivir lo soñado o morir lo vivido.

Domesticados, alejados de la rebelión, descansadas nuestras almas, como ancianos con la boca al sol, destrozamos nuestra espera con desesperación.

Como un sinfín desbocado, amanecemos y pernoctamos, descansamos nuestros cuerpos y desazonamos nuestras almas. Sin sosiego, avanzamos con paso firme escuchando el crujir de los cristales rotos cuando avanzamos. Invencibles y desmotivados, ocupamos nuestro espacio en un mundo absurdamente bordado, deshilachando sin piedad los jirones de la vida.
Derroche de insensatez en un apocalipsis karkiano.

miércoles, 19 de enero de 2011

COPYPASTE


PUES LO DICHO UN VULGAR COPY/PASTE... tie su punto.


c.o.m.a. [clasificación obituaria de mentes anaerobias]3/11/09


Recoloca tus muebles, cambia la música que escuchas, las comparsas con las que compartes tus días y la marca del café que tomas con ellos. Rápate la puta cabeza y renueva tu pasaporte para llenarlo de mil cuños de colores. fuma en pipa y bebe menos [y más caro]. Folla mucho, y repite poco. Rompe todos tus espejos y envejece. Acuérdate, después, de explicarme cuánto de eso te ha cambiado.

sábado, 8 de enero de 2011

Fumarada


Humo, silencioso y vaporoso, humo inhalado en una momentanea y candorosa gala de rituales maniqueos, instante preciso de propiedad humana.

Libación PROHIBIDA, intenso momento íntimo para reflejarnos a los demás.

Puñetazo interior a las entrañas, exteriorizado con un fogoso soplo de hedonista parca.

Infecto aroma invade nuestros sentidos, libertad encerrada en una cánula suicida, afección en si misma contrariada desinhibida a través de los tiempos.

Iconoclasta, revolucionario, compañero y magnicida...

Indefectiblemente imprescindible.

domingo, 2 de enero de 2011

Una extraña prisión...


De repente le presentí, allí estaba, a mi lado, en esa especie de cueva de paredes volubles, sumergidos en un líquido viscoso... allí estaba él, a mi lado, mirándome fijamente, aunque tenía la mirada vidriosa presentía que teníamos algo en común. Cuando desperté, no sabía donde estaba, realmente no tenía consciencia de como ni cuando había llegado allí.... me moví violentamente, no controlaba demasiado bien mis movimientos, con las piernas intenté pegar patadas en las paredes, una convulsión me inquietó e intenté tranquilizarme, estaba agotado, a mi lado el otro individuo me miraba fijamente, poco a poco cerró los ojos y entró en lo que parecía un sueño... de vez en cuando se movía involuntariamente... nos tranquilizaban con un sonido acompasado que nos relajaba, poco a poco me entró un sopor y no pude controlar mi sueño...

Cuando desperté intenté analizar la situación, ¿donde estaba?, por qué a la vez de inquieto me sentía tan cómodo? que tipo de prisión sería esta? nos alimentaban a través de un tubo que iba directamente a nuestro estómago, flotábamos... y estaba claro que a través de un mecanismo que no lograba entender nos dominaban la mente a través de los sentimientos, a veces estábamos nerviosos, otras nos daban ganas de reir o de llorar... sabíamos que poco a poco esto llegaría a su fin, sin embargo tenía una sensación de miedo.

No se el tiempo que pudo pasar, el espacio de la prisión se achicaba cada vez más, temí por un instante que ese era nuestro fin, en definitiva, no recordaba nada de lo anteriormente vivido, seguro que nos había capturado una raza superior y en este momento estábamos en sus mazmorras, y este era el final... intenté comunicarme con el otro ser, nos dimos la mano y nos miramos, realmente no podíamos comunicarnos, pero sabía que me entendía, dejé de desconfiar de él y me aferraba cada día a esa mirada, ese roce de su mano contra la mía... era lo único que teníamos.

Un día sin saber porqué, sentimos que la cueva, se convulsionaba, un sentimiento de desesperación nos invadió, el líquido empezó escaparse por un pequeño orificio y empezamos a movernos desesperadamente en dirección a lo que parecía una pequeña salida. Era imposible que pudiéramos escapar, intentamos con nuestros torpes movimientos avanzar... sin saber muy bien como, la cueva, nuestra prisión, se abrió y de pronto deslumbrados por una brillante luz, agotados por el esfuerzo, gritando desesperadamente por salvar la vida, aferrándonos a nuestros instintos y sin poder mover nuestros maltrechos músculos de una manera coordinada... una fuerza exterior nos sacó de allí, de repente me encontré mirando una cara maravillosa, me calmé, una lágrima caía por sus mejillas y me abrazo tiernamente.
Al poco tiempo vi a mi compañeró de celda, un ser enorme le daba una pequeños golpes en el trasero y empezó a llorar... yo me aferré a ese rostro maravilloso, me olvidé rapidamente de la prisión y creo que en ese momento empezó lo que llaman vida....