sábado, 14 de julio de 2012

Breve




En un mundo en el que los humanos pueden retener un pensamiento como único, es un verdadero problema evolucionar en la comunidad, no hay un referente para ello, sino una amalgama de verdades inconexas, una torre de babel, un laberinto de conciencias atropelladas por los sentimientos. Recuerdos futuros, pasados olvidados y presentes no vividos... frecuentamos nuestro interior, adulando el envoltorio y lo banal e ignorando el compromiso.

jueves, 12 de julio de 2012

Coordenadas

Confío en la gente, y eso de entrada no debe ser malo, el problema es que no confío plenamente en mi, en mis reacciones, en mis miedos, en mis prejuicios... y me preocupa, porque en realidad es con la única persona con la que realmente convivo 24 horas diarias. Si lo pensamos friamente, lo único que nos pertenece es nuestra vida, nuestros pensamientos, deseos, anhelos, odios, filias, fobias y demás atajos mentales para justificar nuestra existencia, pero lo que ocurre es que la vida nos hace navegar al pairo, sin timón, sin rumbo fijo, y aún así creemos que podemos controlar nuestro estrecho de Ormuz, nuestro destino. CONTROL, esto es lo que deseamos, tener controlado, que no controlar, nuestra vida, nuestros amigos y enemigos, trabajo, pareja, familia... pobres insulsos, un simple golpe de mar destroza ese bergantín imaginario, y de pronto una galerna, convierte nuestra carabela imaginaria, en una chalupa en medio de un gran océano desconocido, un triángulo de las bermudas descontrolado.
Y a pesar de todo siempre tendremos nuestra isla desierta, nuestro descanso, nuestro dársena más privada, ajena a todo y a todos, incontrolable, imprevisible... donde solo morfeo es el amo y señor...

lunes, 2 de julio de 2012

Sin receta

No me quiero poner caústico, pero en este momento de euforia generalizada es triste comprobar como el estilo de vida nacional parece derrumbarse, decir a boca llena que el problema es de los gobernantes, es el deporte nacional. Cambiamos poco las costumbres laborales y muchas capas de la población siguen pensando que los empresarios son los enemigos y en ciertos ambientes empresariales todavía se trata a los empleados como a curritos de turno... pura filfa española, que ante los acontecimientos parece abocada al cambio. No sé si las nuevas generaciones tendrán capacidad de reacción, aunque creo que no les quedará más remedio que rendirse a la productividad, al trabajo en equipo desde abajo hasta arriba, a arrimar el hombro, a emprender dentro y fuera de las empresas, a acortar la hora de la comida y producir...
No hay recetas... solo compromiso de una sociedad que sabe lo que no hay que hacer.