jueves, 10 de abril de 2014

Piedras

Se debatía entre el recuerdo y el olvido.
Cada día un nuevo reto.
Calculando posibilidades.
Abrazando ideales.
Se tropezó tantas veces que sin querer acabó buscando la piedra.
Cada día agotaba su risa hasta convertirla en mueca.
Cada noche domaba la mueca hasta amansarla en risa.
Siempre inventaba "ellas", siempre con su risa.
Y acababan siendo muecas, cada noche, cada piedra.