lunes, 9 de diciembre de 2013

Seguramente me equivoque al pensarte, pero quiero equivocarme.
Quiero desearte sin retorno alguno.
Lo único que me pertenece no son mis aciertos, sino mis errores.
Lo que me consuela, la consciencia del descuido.
Sin apenas saberte, la confusión no se entiende.
Eres ese disparate de otoño, el equívoco más cierto, que se me va grabando a fuego lento en la entraña, muy adentro.
No hay lección que valga cuando de fallo, errata o falta se trata.
Si me da la vida, te pienso.

Sin aliento.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Idas y venidas

Adecuando los sentidos al sinsentido del momento. 
Volviendo a masticar la parca adormecida entre las entrañas. 
Engañando a las papilas del alma con trampantojos.
Constante vocación de insensato que se repite boqueando, sin aliento. 
Bocanadas de ira que arañan los pocos jirones que te quedan a mano.
Sin sentidos, sin público alrededor, enredando a los pocos que aguantan, agarrándote a los ijares más cercanos y arrancando de cuajo los altares...
Ahí sin más, esperando un revés, caminas sin dirección, geometrizas los sentidos, y vomitas locuaces sentencias.
Un sin interés adormecido, una vida, un consuelo, finalmente te arrastran por el camino.... finalmente ganan la partida... finalmente te dejas llevar... para intentar volver a empezar.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Quimera


 
Así lo definiste, así lo recogí yo, testigo mudo de tus letras.
Protagonista tu de las mías en ocasiones mil.
Como un entrelazar de manos en la distancia, tantas veces manoseada por mis torpes borrones digitales.
Te imagino, si.
Me respiro tus a veces deliciosas y otras belicosas letras atribuyéndome un protagonismo fatuo.
A mí me vale y me sonroja saberte. Me atribulas.
Al fin y al cabo quimera somos.
(...)

martes, 8 de octubre de 2013

Para ti....


Cuando la vida te adormece
e inadecuadamente te mece,
cuando un sopor te invade el alma,
y no soportas tanta calma…
De pronto se te aparece,
en un momento inadecuado,
y te das cuenta que adolece
Del modo más despistado.

martes, 17 de septiembre de 2013

Cuento


Nació un viernes a las 7:00h de la mañana. Durante su primera época, después de desperezarse, se dejaba llevar por la vida intentando esquivar las lanzadas que esta le enviaba. Fue una época de dudas, donde las certezas resultaban alarmantes. No obstante pronto se embarcó en un viaje. Uno de esos viajes que uno lleva programando toda su vida mentalmente y que no termina de realizar.
La casualidad hizo que tuviera un destino claro, un destino de Luna Llena y Sol. Ese muelle donde el viejo barco podría descansar de las mareas, donde acicalar sus velas y mecerse en sus aguas bellas.
Durante un breve tiempo el barco se fundió con la Luna, se dejó mecer por su encanto, se enamoró.
Pero pronto, las maderas del viejo barco crujieron, tan acostumbradas estaban a ser golpeadas por las aguas turbulentas de su vida. Esos quejidos roncos  asustaron a la Luna y rauda esta  se ocultó de esos nubarrones, se protegió de los tablones sueltos del viejo barco.
Y la noche se hizo oscura para el viejo navío.
El barco asustado de si mismo, partió, levó anclas, se abandonó al pairo y de nuevo sin timón se dejó llevar por la tiniebla, sin embarcadero conocido, navegó noches sin Luna, con la paz de un elefante en su ruta.

Ese barco murió un domingo, 2 días después de nacer, para dejar paso a una Luna Llena que iluminaba bahías, que guiaba marinos, que daba luz a las tinieblas…

martes, 10 de septiembre de 2013

Del mar y la luna...


Desde mi escarpado de rocas diviso ese mar de dudas, que como olas acarician las orillas.
En el horizonte se adivina una luna creciente, un mar demasiado en calma, una calma demasiado espesa, como el ambiente húmedo de su boca.
Boca de recuerdos, de besos intensos, de pasiones y despedidas. De esos días breves, de caricias y gestos, de gemidos intensos, de neblina.
De la última noche de vapores, de absurdos reproches.
De la mañana fatídica de jaqueca fingida.
De esa despedida.
De ese adiós suicida.

miércoles, 12 de junio de 2013

Un breve...


Dejar mi palabra a un milímetro de tu boca.
Escuchar tus latidos en el silencio de la noche.
Acariciar tu cara con las yemas de mis dedos.
De todo eso peco.
De todo terco.
De todo muero.
De carecer tu boca, de tus silencios, de mis caricias, de tu pelo.
Y sin embargo sueño.

martes, 14 de mayo de 2013

Se escapa...


Tengo una idea que me hace cosquillas en el cielo de la boca, que me oprime el estómago en momento inesperado, que me sobresalta de madrugada, que me provoca, que me altera y me sonroja.
No consigo retenerla, es como un miedo pasajero, un escalofrío, una sonrisa extraña.
Sin embargo, me hace sentir intensamente una falta, un naufragio, un suspiro. 
Como viene se escapa, se escabulle entre los coches, las facturas y preocupaciones... me abandona y la olvido por instantes, se difumina en mis tareas, sin escándalos, sin escraches, sin sentadas ni gentío.
Vuelve, te necesito en el rumiar del día, eres el intenso que me falta, esa pizca de mordaz, eso que perdí en el devenir del tiempo.
Vuelve joder, no me dejes con esa sensación de olvido, con ese deja vu jodido, en este momento perdido.
Una idea que se escapa de un cobarde convencio, que de palos va molido y se conforma con su olvido.
Vuelve al laberinto,
Vuelve a mi mente,
Vuelve...
Conmigo.