
A por otro perrito piloto, decía un tombolero, siempre toca, sino es un perro una pelota... esto es como una tómbola, tocar te toca seguro, la mayoría de las veces no ganar y muy pocas veces pensar que has ganado, pero amiguito, aquí no gana ni el tato...
Ganar, que jodío concepto, ganar exactamente que? y como sabemos que si ganamos no estamos perdiendo, y perdiendo no estamos ganando...?
Ya lo sé, mi mundo karkiano, no es muy cristalino que se diga, sino todo lo contrario, contrariado, airado e introvertido, así padezco mi clarividencia apasionada en mis diatribas vanales, mis conjeturas menstruales afirmandome en mis creencias descreidas... así sufro mis momentos más serenos, mi patraña, mi trampa emocional...
Pienso en ese que no conozco, ese con el que convivo, con el que me despierto y al que disfrazo todas las mañanas, le afeito, le aseo y aparentemente ya está listo... ese apático patético al que anulo, posiblemente avergonzado de no encajar en la vegüenza general.
Y me consuela pensar, que como yo la mayoría pisotea a ese otro, a ese desgraciado que lucha por salir, al que anulamos cada mañana y soñamos con él cada noche, solo para vendernos en la tómbola de la vida, esa pelota, ese perrito piloto, ese, por el que todos compramos la papela...
No hay comentarios:
Publicar un comentario