Volviendo a masticar la parca adormecida entre las entrañas.
Engañando a las papilas del alma con trampantojos.
Constante vocación de insensato que se repite boqueando, sin aliento.
Bocanadas de ira que arañan los pocos jirones que te quedan a mano.
Sin sentidos, sin público alrededor, enredando a los pocos que aguantan, agarrándote a los ijares más cercanos y arrancando de cuajo los altares...
Ahí sin más, esperando un revés, caminas sin dirección, geometrizas los sentidos, y vomitas locuaces sentencias.
Un sin interés adormecido, una vida, un consuelo, finalmente te arrastran por el camino.... finalmente ganan la partida... finalmente te dejas llevar... para intentar volver a empezar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario