
Humo, silencioso y vaporoso, humo inhalado en una momentanea y candorosa gala de rituales maniqueos, instante preciso de propiedad humana.
Libación PROHIBIDA, intenso momento íntimo para reflejarnos a los demás.
Puñetazo interior a las entrañas, exteriorizado con un fogoso soplo de hedonista parca.
Infecto aroma invade nuestros sentidos, libertad encerrada en una cánula suicida, afección en si misma contrariada desinhibida a través de los tiempos.
Iconoclasta, revolucionario, compañero y magnicida...
Indefectiblemente imprescindible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario